Ruta del ArteExPOSICIONESVer exposicionesInauguracionesVer inauguracionesRuta del Arte Entre árboles enormes, así, detenidos al pie de la calle como si fueran gigantes esperando cruzar, busco los Lugares del Tiempo, exposición que da inicio a la Ruta del Arte del Festival Alfonso Ortiz Tirado.
Oaxaca inaugura la Ruta del Arte exhibiendo el trabajo de una generación de pintores provenientes de dicho Estado, que ha gestado entre huellas de nahuales, figuras con gran proyección internacional en las artes plásticas, convirtiéndose en la región más prolífica del país en esta disciplina.
Deambulan por el museo personajes colmados de color en la pintura tan rica y gestual de Alejandro Santiago. En un cuadro de Hugo Tovar un ave guarda cartas secretas y cuentas matemáticas inconclusas detrás de sus alas y en otro, de Guillermo Pacheco, un personaje azul palpita asombrado por un cielo lleno de telegramas. El gesto creativo de estos artistas es un tren de color, avasallador, cargado de una rica tradición en la pintura y, a su vez, de una constante reinvención de sus lenguajes. La exposición completa está plena de naturaleza, de tierra costrada con pigmento como testimonio del tiempo que ha sostenido los píes de los pintores. Así, al salir del museo soy la tierra misma, volátil, quebrada, encharcada, reconstruida.
Por un costado del palacio asciende una escalinata a la Casa de la Cultura , en las paredes del edificio, que antiguamente era una cárcel, están las exposiciones Alter Ego de la pintora Bettsy García Montijo y Polvo, obra de mi autoría que explora la poética de la ciudad. En la obra de Bettsy las figuras femeninas pintadas a manera de modelos en una clase de arte sorprenden mostrando obscenas sus gruesas carnes, cuestionándose y cuestionando al espectador con títulos llenos de ironía. Bettsy expone en esta serie el conflicto de la mujer de proporciones amplias que convive a diario con el estándar de belleza de la mujer contemporánea y los prejuicios entorno a su físico. Con enérgica pincelada la autora se vale del juego y la lucidez para mostrarnos un cuerpo que con sus manos se desnuda y se entrega al acto de vivir buscando quizás esa otra belleza, más difícil, más humana, que nada tiene que ver con los espejos.
Caminando entre callejuelas llego al restaurante Polos, aquí expone Linda López Moctezuma Sueños Rotos, una serie de acuarelas donde la mirada se recrea en el color. La obra es de carácter abstracto, pero invita también a celebrar la sugerencia, la evocación quizás de una figura o del ritmo con que se va gestando un paisaje, la naturaleza. La ruta del arte finaliza en el Mercado de Artesanías. Afuera, bajo una enramada, danzan Pascolas, mágicos entre músicos y gente. Adentro la obra de Ricardo Escalante repite la escena. La exposición, titulada Corazón Yaqui se lleva a cabo en los pasillos del mercado, rodeada por la indumentaria y artesanías de diferentes etnias. Ahí bailan la danza del venado seres oleosos, mientras un violinista, empastado bajo el sol, moreno, toca sosegado un ritmo que los danzantes repiten afuera. * Venecia López es poeta y pintora originaria de Hermosillo, Sonora. Ruta de exposiciones en Álamos/FAOT 08 Oaxaca: Lugares del tiempo Visión retrospectiva Polvo Alter ego Sueños rotos Cámara y pincel Corazón yaqui
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Rumbo al Museo Costumbrista hay tambores para pies enloquecidos, más lejos ensaya un tenor haciendo temblar a los viandantes que rozan su canto; más allá en la Alameda , un jazz se inventa en medio del vaho exhalado por las bocas de los asistentes al concierto. Ya frente al portón del museo las ánimas de un territorio de luz tan clara, tan al sur de nosotros, me devoran los ojos.
Recorro las salas y los árboles rehacen su follaje en los cuadros de Manuel Cisneros y Raúl Herrera. Una manzana partida a la mitad tiene un lugar en el vacío, mientras abajo, una balsa de tinta accidentada espera todo lo que caiga de este cuadro de Saúl Castro. Ahí, en medio de la sala, Guillermo Holguín extrae peces llenos de pintura de mi cabeza.
Llego ahora a la Visión Retrospectiva del maestro José Francisco, montada en las paredes del Palacio Municipal. Aquí se realizan los conciertos en las noches, pero de día mientras el pianista ensaya (afina, se calma, se para sobre la agudeza de una nota, se detiene y vuelve a empezar) la luz está dispuesta para recorrer con la mirada los collages con barcos de papel y pan, las sandías hechas con fuertes pinceladas de acrílico expuestas a cualquier circunstancia, el erotismo en unas tintas que nos revelan la rodilla de un chapulín, la mirada de monalisa en los ojos de una rana. Ya en la segunda planta del recinto veo un cuadro con una cola enorme que no da tregua al cielo, que no acaba, que guía por la obra, lúdica y diversa, del pintor tabasqueño.
Al salir de la Casa de la Cultura , detenida frente a un mar de azoteas, veo como los álamos invaden el pueblo. Camino detrás del edificio y bajo entre hogares y perros amables hasta llegar al hotel La Puerta Roja , ubicado frente a la casa donde dicen nació María Félix, ahí se encuentra la exposición Cámara y Pincel de Magdalena Leyva. Al pie de los primeros cuadros debo esquivar el saludo de un gran perro que me recibe contento. En la exposición una gráfica muestra un techo velado por el óxido cual ojo invadido por cataratas. En otra fotografía una flor negra vacila ante el lente de la cámara. Así Magdalena se muestra en esta exposición como una gran cazadora de instantes.