El sentimiento trágico de la España operística

Para nadie es un secreto que, durante muchos siglos, la imagen de España en el resto de los países europeos era la de una nación exótica, de sangre caliente y de pasiones desbordadas.
Desde Mozart hasta Verdi, los compositores que situaron sus óperas en la península ibérica reflejaron esta visión trágica y visceral; no en vano, salvo el genio de Salzburgo, los restantes (Bizet, Rossini, Donizetti, Verdi) pertenecen al periodo romántico, fecundo en exacerbar las emociones más intensas.
En la última noche de gala del FAOT Internacional 2009, sede Hermosillo, todos los tópicos del fatalismo español, del arrebato de las pasiones, desfilaron por el Teatro de la Ciudad gracias a la extraordinaria ejecución del barítono Luis Cansino y la soprano Svetla Krasteva, quienes ofrecieron un recital que puso al público de pie para ofrecer una ovación que duró un par de minutos.
El FAOT se despidió de Hermosillo el pasado viernes 30 de enero con el espectáculo “La imagen de España a través de la ópera”, un compendio de arias pertenecientes a diferentes obras situadas en España o con temática española.
La excelencia técnica de ambos intérpretes, el carisma histriónico y la comunión que demostraron en escena se puso al servicio de un repertorio universal y, por lo mismo, fácilmente identificable por el espectador, ingrediente extra en la maravillosa noche con que cerró el Ortiz Tirado en la capital del estado.
A la impecable ejecución de los cantantes, hay que añadirle el piano de Borja Mariño, intenso y vertiginoso, un acompañamiento ideal.
Las infidelidades de “Las bodas de Fígaro” y El mito de don Juan en la genialidad de Mozart abrieron la noche. La primera, buffa, la segunda, ligera y barroca, pusieron a prueba la capacidad técnica de ambos intérpretes, sobre todo, en el aria de Doña Ana, en la que la Krasteva hizo gala de un impecable dominio de la técnica vocal.
De la ligera genialidad de Mozart, pasaron al fatalismo trágico de “Carmen”, de Bizet; Cansino, en los “Couplets de Escamillo”, conquistó a los hermosillenses y la soprano los conmovió en el aria de Micaela.
La gran noche de gala llegó al intermedio con el primer dúo, perteneciente a la zarzuela “Marina”, de Emilio Arrieta, una probada de lo que vendría después.
La obertura de El barbero de Sevilla fue ejecutada por Borja Mariño con maestría y pasión en la segunda parte del recital, para llegar al gran Verdi, con La fuerza del destino, pero sobre todo, con un final apoteósico, en el que Krasteva y Cansino interpretaron el dúo del Conde de Luna y Leonora de “Il trovatore”, con una entrega y una fuerza que arrancó a los espectadores de los asientos mientras los bravo recompensaban a los artistas.
Éstos, en agradecimiento, interpretaron fuera de programa una cómica aria del Don Giovanni de Mozart, cuya picardía y sensualidad arrancó las carcajadas de un público entregado a los cantantes y al pianista.
Al final, la señora Myrna Mendívil de Fernández entregó un reconocimiento a los ejecutantes, al tiempo que agradecía a las instituciones organizadoras y a los asistentes por el apoyo al albergue Casa Amiga; los ingresos de la noche de gala se canalizarían a este albergue para los más necesitados.
Posteriormente, en representación de Fernando Tapia, director del Instituto Sonorense de Cultura, el historiador José Rómulo Félix clausuró el FAOT Internacional 2009, sede Hermosillo.



















